Hola
Hace un par de años que no juego y he vuelto junto con el bueno de Rafaam, que independientemente del winrate me parece muy divertido. Sin embargo, me estoy decepcionando rápidamente con el estado del juego y quiero dejar mi feedback con todo el respeto.
Tengo la impresión de que las cartas que se han ido incorporando al juego en estos dos años tienen una potencia fuera de toda escala, antes una baraja agresiva implicaba tener esbirros débiles, jugar cartas de hechizos aleatorios podía perjudicarte o darte la victoria más o menos con la misma probabilidad, una carta con cargar por si sola no era una amenaza tremenda que digamos. Ahora en turno 5 tienes un ejercito de esbirros 10/10 delante, lo limpias y te ponen otro ejercito instantáneamente, es ridículo.
Tal como yo lo veo, la variedad en estrategias es fundamental en cualquier juego que se precie, que te obliguen a elegir lo mejor de lo mejor, ya no para ganar, sino para tener una mínima oportunidad de jugar, implica que dicho juego no sea apto para cualquiera. Creo que el espíritu de hearthstone siempre ha sido el de echar unas partidas en las tabernas de azeroth. Ya no lo percibo así. Es una pena.